
Con varias de sus viviendas ya vacías desde hace años, y los bajos comerciales un tanto degradados, en el año 2025, cuando se cumplían 113 años de su inauguración, un grupo inversor se fijó en él para comprarlo entero y transformarlo completamente. En 113 años el mundo ha cambiado mucho. Madrid es otro Madrid, mucho más grande y complejo. Una capital mundial que vive un momento vibrante, atrayendo personas de todo el mundo que quieren vivir aquí. Esto provoca una fuerte demanda de vivienda, los precios suben porque no hay casas para todos. Por eso los inversores vieron que era el momento para comprar e intervenir en esta parcela.
La ciudad no puede ni debe expandirse continuamente, debe crecer también en vertical, no solo en horizontal. La densidad es más sostenible, hace más eficaces las ciudades, reduce las distancias evitando así largos desplazamientos y redes de abastecimiento menos eficaces. Vivir juntos y en contacto unos con otros enriquece nuestro día a día, fomenta la interacción entre individuos, es más humano.
Las normativas a veces también ayudan a crear mejores ciudades. La posibilidad de aumentar la densidad, la altura construida sobre una parcela en un punto con gran demanda y necesidad de espacio construido, como el centro de Madrid, es una estupenda idea que fomenta el crecimiento vertical de la ciudad, sin necesidad de seguir devorando más y más territorio hacia fuera.
Conservando la fabulosa fachada neomudejar del pequeño edificio de Delicias 58, se propone hacer un vaciado completo de su interior, creando un sótano y 7 plantas sobre rasante. Dos patios colocados estratégicamente ayudan a configurar las plantas del nuevo edificio residencial, con 21 viviendas de 1 y 2 dormitorios, espacio comercial y zonas comunes de piscina, co-work, gimnasio, terrazas, y 21 trasteros asociados. Un edificio contemporáneo ideal para una vida urbanita situado en pleno corazón de Madrid, a tan solo 10 minutos andando de la estación de Atocha.
La distribución interna de los apartamentos es funcional y muy bien aprovechada. La forma rectangular estrecha de la parcela y los dos nuevos patios hacen que todas las viviendas gocen de buena iluminación y ventilación natural. Las tres últimas plantas se aterrazan para cumplir con los requerimientos de altura de la normativa, creando así unos estupendos espacios abiertos en cubierta, que sin duda aportan un gran valor añadido a las casas Premium de la parte superior.
Los arquitectos intencionadamente dan un aspecto sofisticado y singular a las nuevas plantas construidas sobre el antiguo edificio del siglo pasado, para destacar por contraste con la bonita fachada neomudejar de ladrillo rojizo. Utilizan unos paneles prefabricados cóncavos recubiertos de piezas cerámicas verde brillante, dando continuidad matérica (ladrillo-cerámica) pero contraste cromático (rojo-verde) y de textura (áspero-pulido). Las piezas de fachada se traerán de fábrica ya listas para colgarse de la estructura del edificio, reduciendo así mucho los tiempos de obra y el consumo de CO2 del proceso.
Los dos patios se cubrirán con mosaicos cerámicos, jugando con los colores, haciendo rebotar la luz mientras baja por ellos gracias a su acabado brillante, consiguiendo así un aspecto mágico y sugerente justo en esos espacios interiores que parece que siempre tienen que ser “de segunda” sin abrirse a las calles.
Delicias 58 es un edificio residencial que aprovecha al máximo la parcela, respetando la esencia y la fachada de la construcción histórica previa al mismo tiempo que reactiva la zona, acogiendo nuevas formas de vida urbana contemporáneas. Su fachada singular de piezas cerámicas cóncavas verdes contribuye con su aspecto vibrante y especial a la imagen de un nuevo Madrid, cosmopolita y sofisticado, construido sobre aquella antigua ciudad de ladrillo que se recorría en un rato andando.
